Playas

El Clarín: la playa casi virgen de la zona poniente de Acapulco (y los delfines que vimos)

📍 El Clarín, zona poniente de Acapulco, Guerrero

Video del recorrido en YouTube: El Clarín: la playa casi virgen de la zona poniente de Acapulco (y los delfines que vimos)

Fui al mirador de El Clarín, en la zona poniente de Acapulco, desde donde se ve una playita de agua cristalina a la que solo se baja con cuerda. Cómo es el acceso, qué precauciones tomar y la sorpresa que nos encontramos.

La zona poniente de Acapulco tiene playas que muy poca gente conoce, y El Clarín es una de ellas. Tenía muchas ganas de ir, y un día mi tocayo Johnny Ugarte, que también hace contenido, me dijo: "¿vamos al Clarín?". Obvio dije que sí. Fue algo casual, sin planearlo, y terminó siendo uno de esos días que no se olvidan.

El acceso: hay que pedir permiso

Para llegar al mirador de El Clarín hay un acceso cuidado por personas de la zona. Tienes que pedir permiso para pasar. Me pareció muy bien: así cuidan el lugar y evitan que llegue gente a hacer malas actividades.

Una vez adentro, sigues un camino que va por la orilla del risco hasta un voladero, un mirador natural con vista al mar abierto. Caminar por ahí se siente como ir en el filo del mundo.

Lo que dejó el huracán Otis

Mi tocayo me contó que una barda que bordeaba el camino se cayó con el huracán Otis. Antes el paso era muy angosto; al caerse la barda, quedó un camino más amplio. Como dicen, no hay mal que por bien no venga. Ojalá algún día lo arreglen para que sea más fácil y seguro.

Antes de Otis también había una palapa con hamaca en el mirador. Se destruyó y ahora pusieron unas láminas para dar un poco de sombra a la gente que va a pescar.

El mirador de El Clarín sobre las rocas, con el mar abierto de fondo
El mirador de El Clarín sobre las rocas, con el mar abierto de fondo

La playa: agua cristalina, pero difícil de bajar

Desde arriba se ve la playita, y el agua es súper clara, de un azul turquesa que la cámara no alcanza a captar. Dan ganas de bajar de inmediato.

El problema es el acceso: la única forma de bajar es con una cuerda. Desde arriba parece corto y fácil, pero cuando te acercas te das cuenta de lo alto que está. Bajar quizá sea manejable; subir de regreso es lo complicado. Yo traía mochila y equipo, así que preferí no arriesgarme. Para mí eso es lo que la mantiene como una playa casi virgen.

El agua cristalina de la playita de El Clarín vista desde arriba
El agua cristalina de la playita de El Clarín vista desde arriba

Ojo con el mar

Algo importante que me contó mi tocayo: cuando hay huracanes o tormentas fuertes, las olas chocan contra el risco y llegan hasta arriba, donde está el mirador. Si estás ahí, te empapan. Así que no vayas cuando esté lloviendo o haya mar de fondo. En temporada de mar tranquilo, en cambio, se disfruta muchísimo.

Los acantilados de la zona poniente, con casas en lo alto
Los acantilados de la zona poniente, con casas en lo alto

La Virgen que quedó intacta

En el mirador hay un pequeño altar de la Virgen de Guadalupe. Según cuentan, cuando pasó el huracán la palapa se destruyó y el cristal del altar se rompió, pero la imagen de la Virgen quedó intacta. Yo no soy muy devoto, pero es un dato curioso, sobre todo para quien tiene fe.

El altar de la Virgen de Guadalupe en el mirador
El altar de la Virgen de Guadalupe en el mirador

Pescadores, lanchas... y delfines

Desde arriba vimos a un señor pescando desde las rocas, que ya llevaba varios pescados, porque ahí se ven muchos cardúmenes. Abajo había unas nueve lanchitas con gente que seguramente andaba buceando para sacar su alimento del día. A lo lejos, en el horizonte, se veía un crucero rumbo a la bahía.

Yo estaba atento por si veía alguna ballena, y de repente escuché como un bufido en el agua: ¡eran delfines! Un grupo nadando justo frente al mirador. Me emocioné muchísimo. Verlos en su hábitat, libres y no en un acuario, fue la cereza del pastel.

El mar frente a El Clarín, donde aparecieron los delfines
El mar frente a El Clarín, donde aparecieron los delfines

Datos prácticos

  • Ubicación: El Clarín, zona poniente de Acapulco, Guerrero.
  • Acceso: hay personas que cuidan la entrada; pide permiso para pasar.
  • Bajada a la playa: solo con cuerda, desde lo alto del risco. No recomendable sin experiencia ni equipo.
  • Servicios: ninguno. Hay unas láminas que dan un poco de sombra en el mirador.
  • Mejor época: cuando el mar está tranquilo. Evítalo en temporada de huracanes o con lluvia.

Qué llevar

  • Agua; no hay dónde comprar.
  • Gorra y bloqueador; el sol pega directo en el mirador.
  • Calzado con buen agarre para caminar por el risco.
  • Cámara o binoculares por si aparecen delfines o ballenas.
  • Una bolsa para tu basura.

Conclusión

La zona poniente de Acapulco tiene muchas playas vírgenes y muy bonitas, y ojalá sigan así por mucho tiempo. El Clarín es de esas joyas que no esperas encontrar en una ciudad tan grande. Y si tienes suerte, como nosotros, hasta te toca ver delfines.

En el video puedes ver el camino por el risco, la playita desde arriba, las tomas con dron y el momento de los delfines.