Montaña

Mi intento de cumbre en el Pico de Orizaba: frío extremo, una roca rodando y unos malos crampones

📍 Pico de Orizaba (Citlaltépetl), Puebla

Video del recorrido en YouTube: Mi intento de cumbre en el Pico de Orizaba: frío extremo, una roca rodando y unos malos crampones

Intenté subir el Pico de Orizaba (Citlaltépetl, 5,636 msnm), la montaña más alta de México. No llegué a la cumbre, pero aprendí mucho. Te cuento cómo fue el ascenso nocturno, qué falló y qué haría diferente.

El Pico de Orizaba, o Citlaltépetl, es la montaña más alta de México: 5,636 metros sobre el nivel del mar. Muchos lo intentan y no todos llegan a la cumbre, por la altura, el hielo, el viento... o, como me pasó a mí, por unos malos crampones. Esta fue la aventura más extrema que he hecho en mi vida, y aunque no llegué hasta arriba, me dejó lecciones que quiero compartirte.

Fui con el grupo Cumbres 41, con los guías Alex y Enrique (Kike), y con mi amiga Paty.

La preparación

Antes de ir me metí al gimnasio a darle más a la pierna y salí a correr. Me recomendaron llegar dos o tres días antes para aclimatarme, así que llegué a la Ciudad de México el miércoles 6 de noviembre y estuve entrenando ahí, en Canal Nacional.

Ya tenía una mala experiencia: cuando subí La Malinche, llegué un día y subí al siguiente, y me faltaba el aire. No era cansancio; era la altura. Eso era lo que más me preocupaba del Pico. Caminar mucho tiempo lo aguanto; quedarme sin aire, no tanto.

Rumbo al refugio

Salimos muy temprano el sábado 9 de noviembre de 2024 rumbo a Puebla. En Tlachichuca nos cambiamos a una camioneta 4x4, que es la que sube hasta el refugio. Desde el pueblo ya se ve el Pico, imponente.

El Pico de Orizaba nevado, visto desde el camino al refugio
El Pico de Orizaba nevado, visto desde el camino al refugio

Llegamos al refugio como a las 5:30 de la tarde, a un poco más de 3,000 metros según nos dijeron. Armamos las casas de campaña y vimos el atardecer sobre un mar de nubes con colores rosados. Algo increíble.

El campamento al atardecer, sobre un mar de nubes
El campamento al atardecer, sobre un mar de nubes

Esa tarde los guías nos explicaron cómo usar los crampones y el arnés. Ajustamos los crampones a nuestras botas para ahorrar tiempo arriba, y dejamos la mochila lo más ligera posible, porque cargar peso en la altura te cansa mucho más. A las 6:36 ya era de noche y el frío se sentía fuerte. Lo que tocaba era descansar.

El ascenso de noche

El plan era salir a las 11 de la noche; arrancamos unos minutos antes de la medianoche. La oscuridad te envuelve: solo ves lo que alumbra la lámpara de tu casco y solo escuchas los pasos de la gente. Había muchos grupos intentando la cumbre esa noche. El cielo estaba estrellado y la luna brillaba con todo.

El susto de la roca

En el primer kilómetro, más o menos, íbamos por un camino estrecho, ya con nieve, cuando escuchamos un estruendo. Se habían soltado piedras de un desfiladero. Alguien gritó que venía una roca, todos alumbramos hacia el ruido y vimos una piedra bastante grande rodando hacia nosotros. Nos agachamos. No le pegó a nadie, pero un chavo, por reflejo, se aventó a una pendiente de unos 3 metros. Se veía con experiencia: clavó su piolet en la nieve y se detuvo. Volvió al camino sin problema, pero la vimos cerca.

El frío y la falta de aire

Te soy franco: me estaba costando mucho. No por cansancio, sino porque sentía que me faltaba el aire. Llevaba tres pares de guantes y tres pares de calcetas térmicas, y aun así tenía las manos frías y los pies entumidos. Lo peor era cuando parábamos a descansar: ahí el frío te cala más.

Me resbalé varias veces, y en una perdí mi bastón de senderismo. Ahí sí sentí miedo de caer a un voladero.

Después de casi 6 horas de ascenso vimos los primeros rayos del sol. Yo ya ansiaba ese calor.

El glaciar: donde empieza lo difícil

Llegamos a la base del glaciar, y cuando crees que ya estás cerca, ahí empieza lo más complicado. Nos pusimos arneses, aseguramos crampones y piolet, y nos amarramos unos a otros.

El glaciar del Pico de Orizaba a la luz del día
El glaciar del Pico de Orizaba a la luz del día

A los pocos minutos noté algo raro: mis crampones no se sostenían en la nieve. Por más que golpeaba y usaba la técnica, daba un paso y me regresaba dos. Eso me agotó rapidísimo.

Los guías Alex y Enrique hicieron hasta lo imposible: me animaban todo el tiempo e incluso usaron la cuerda para irme jalando como remolque. Después de 2 horas en el glaciar, Enrique me pidió cambiar crampones y ahí nos dimos cuenta: los picos de los míos eran demasiado cortos. Por eso no agarraban.

Con los crampones nuevos lo intenté un poco más, pero ya estaba agotado. Además, la nieve del Pico es distinta a la del Iztaccíhuatl: parece arena, está muy suelta, y con malos crampones te resbalas a cada paso.

Saber decir "hasta aquí"

Decidimos bajar. La cumbre es regresar a casa, y así como necesitas energía para subir, también la necesitas para bajar. Además, desde ese punto todavía faltaban varias horas, nos iba a agarrar la noche y yo tenía que regresar a la Ciudad de México.

En el glaciar, con todo el equipo puesto
En el glaciar, con todo el equipo puesto

Al final, uno de los guías me dijo algo que me llegó: que la cumbre me espera, que la montaña ahí va a estar, y que la cumbre no es solo llegar arriba, sino conquistar tus miedos y tus sueños. Según él, para ser mi primera vez, me quedé cerca.

Lo que aprendí

  • Los crampones importan muchísimo. Revisa que los dientes sean largos y agarren bien. Los guías coincidieron: con buenos crampones no me habría cansado tan rápido.
  • La aclimatación no es opcional, sobre todo si vienes del nivel del mar.
  • El frío arriba es otro nivel. Abrígate por capas y protege manos y pies.
  • Uno no va de visita a la montaña: se entrega a ella, con todo el respeto del mundo.

Datos prácticos

  • Montaña: Pico de Orizaba (Citlaltépetl), 5,636 msnm.
  • Ruta: Tlachichuca (Puebla) → camioneta 4x4 al refugio → ascenso nocturno → glaciar → cumbre.
  • Horario típico: salida entre 11 p.m. y medianoche; cumbre esperada alrededor de las 8 a.m., según los guías.
  • Equipo técnico: crampones, piolet, arnés, casco con lámpara y cuerda.
  • Guías: indispensables. Yo fui con Cumbres 41 (sus redes están en la descripción del video).

Qué llevar

  • Ropa térmica por capas, chamarra de plumas y pantalón para nieve.
  • Varios pares de guantes y calcetas térmicas.
  • Botas de montaña compatibles con crampones.
  • Lámpara frontal con baterías de repuesto.
  • Lentes de sol para el glaciar y pasamontañas.
  • Bastones de senderismo (bien sujetos, para no perderlos como yo).
  • Agua, comida de alta energía y termo.

Conclusión

No llegué a la cumbre, pero me fui satisfecho: pisé el Pico de Orizaba, sentí su nieve y su frío, y aprendí sobre humildad y respeto a la montaña. Este video va dedicado a mi familia y a todos los que me echaron buena vibra. La montaña ahí está, y pienso volver a intentarlo.

En el video puedes ver el campamento sobre las nubes, el ascenso nocturno y el glaciar.